¿Y tú de qué equipo eres?

Cuando nací, no lo sabía aún pero nunca sería un apasionado del fútbol pero siempre sería del Real Oviedo. La verdad que por aquel entonces ya era obligatorio tener simpatía o ser de uno de los dos grandes equipos pero solo pasaba en el fútbol sin saber lo que eso conllevaría para, también, el resto de equipos también de otros deportes.

Hoy en día es obligatorio ser del Barça o del Madrid, parece lógico en una sociedad en la que lo fácil se ha implantado e impuesto firmemente. Viajamos con Google Maps desde casa, compramos desde casa, las mujeres se quedan embarazadas con packs a domicilio que compran desde casa (es real) y muchos ya gozan del teletrabajo (no está claro que sea una gran ventaja pero para los que no podemos, pinta cómodo). Parece lógico que con este tipo de vída en la que todos repartimos besos cada individuo crea que tiene que ser campeón de algo cuando lo único que hacen es beber cerveza frente al televisor para con el esfuerzo de otros nombrarse campeones o decir que han ganado algo.

  • “¡Coño Gabriel! ¿Y todo esto por qué?”

Bueno como entrenador es difícil esta situación, lo cuál, como entrenador mola. (Es fácil ser entrenador en un club con muchos recursos donde todo funciona, los buenos entrenadores se forjan en las escuelas y siendo un poco cabezones…) Hoy en día los jugadores no tienen ese sentimiento de pertenencia a un club, quieren pertenecer al equipo que gana pero no suelen estar dispuestos a esforzarse. Piensan que el que gana lo hace con 2 entrenamientos semanales de intensidad baja/media. El campeón, lo es, porque cuando han perdido han trabajado más duro, lo es porque entrenan 4 veces por semana, lo es porque no se rinden, porque disfrutan jugando juntos, porque tienen unos roles definidos y que han asumido, lo son porque cuando juegan contra alguien teóricamente superior, aún así salen a ganar… Pero es difícil si a pesar de todo la única finalidad de venir a entrenar es tratar de que te fiche el equipo X ya en edades tempranas. Es difícil si el equipo X te roba jugadores a tus espaldas que ya tienes encaminados para optar a algo más adelante.

Por último, el ganador lo es porque ser ganador no es solo quedar primero, es una actitud. Seamos realistas en la 1ª Nacional de Balonmano Masculino (por poner un ejemplo más general) hay 96 equipos divididos en 6 grupos de 16 equipos, de los cuales 12 equipos disputan la siguiente fase en 3 grupos diferentes y solo el primero de cada grupo pasa a la División de Honor Plata. ¿Quién es el primero? ¿Quiénes ganaron la liga y quienes la perdieron? Con tantos equipos me cuesta creer que aunque solo uno gane el resto sean todos unos perdedores, tener menos calidad como jugador no te define como perdedor sino tu actitud, tu compromiso, tu dedicación y tus valores.